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Análisisdomingo, 8 de diciembre de 2024

El cronista sanjuanense / ¿Por qué se celebra a la Virgen de Guadalupe el 12 de diciembre?

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Según las crónicas y la tradición, fueron cinco las apariciones de la Virgen de Guadalupe, ocurridas en diciembre de 1531. Cuatro de ellas ante el indio Juan diego y una a su tío Bernardino.

La primera aparición fue en la madrugada del miércoles 9 de diciembre, el artífice fue Juan Diego Cuauhtlatoatzin, quien se dirigía escuchar el catecismo en el convento franciscano de Tlatelolco. La virgen lo utilizaría como embajador-mensajero, encomendándole una petición especial: que se le edificara un templo en el cerro del Tepeyac. Para ello, lo envió a presentarse ante el obispo Juan de Zumárraga. Juan Diego, obedeciendo lo expresado por la virgen fue a buscar al obispo, pero éste no pudo atenderlo y con intermediarios le pidió volver después.

La segunda aparición se dio ése mismo día, alrededor de las cinco de la tarde. Juan Diego, al sentir la incredulidad del obispo, acudió con la virgen a quien le pidió mejor escogiera otro mensajero, sin embargo, la virgen le confirma en su misión y le manda insistir con el obispo al día siguiente.

La tercera vez que la virgen se apareció al indígena fue el jueves 10 de diciembre. Juan Diego, en efecto regresó con el obispo, quien abiertamente le dijo que no podía creer en su dicho si no recibía una señal divina y que seguramente la virgen no tendría inconveniente en dársela. Después de aquella entrevista Juan Diego regreso al cerro; ahí la virgen prometió que le daría la señal al día siguiente, sin embargo, Juan Diego no pudo asistir porque cuando llegó a su casa encontró a su tío Bernardino muy grave y se quedó a cuidarlo.

El sábado 12 de diciembre, muy de madrugada, Bernardino comenzaba a agonizar. Juan Diego corrió a Tlatelolco en busca de un sacerdote que le ayudara a bien morir. Para evitar que la virgen lo viera e interrumpiera su camino decidió rodear el cerro, no obstante, ella salió a su encuentro –aquí ocurre la cuarta aparición-; en ese momento la virgen le anuncia a Juan Diego que su tío ya estaba sano, que ella misma lo había curado, con lo que lo tranquiliza. Luego le pidió que subiera a lo alto del cerro para cortar unas flores que allí encontraría y que las llevara ante el obispo como prueba de la virgen. Juan Diego obedeció y encontró maravillosas rosas de castilla, las cuales cortó y recogió en su tilma. Se dirigió de inmediato a ver al obispo y, ante él, desplegó su tilma. Al caer las rosas se descubrió de improviso, milagrosamente, la imagen de la Virgen de Guadalupe.

La quinta aparición ocurrió casi a la par de la cuarta, ante el tío de Juan Diego a quien cura de sus enfermedades y le anuncia su nombre. A él le pide que en adelante se le nombre como Siempre Virgen Santa María de Guadalupe.

Pocos conocen el lugar donde, según la tradición, quedó plasmada la imagen de la Guadalupana en la tilma de Juan Diego. Esto sucedió en el número 4 de la actual calle Moneda en el centro histórico de la Ciudad de México, a un costado del Palacio Nacional. Ahí era la casa de fray Juan de Zumárraga, lugar al que llegó Juan Diego llevando el mensaje de la virgen. Este es el sitio en que ocurrió el milagro. Actualmente es el Museo de Arte de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público del Gobierno de México (antiguo Palacio del Arzobispado de México fundado en el año 1530). Fray Juan de Zumárraga fue el primer Obispo de México (1530-1546) y primer Arzobispo de México (1546-1548).

La canonización de Juan Diego se dio el 31 de julio de 2002, por el papa Juan Pablo II en la Basílica de Guadalupe. En razón a las apariciones la Iglesia Católica ha puesto la festividad de San Juan Diego para el 9 de diciembre y la de la Virgen de Guadalupe para el 12 de diciembre, que, por cierto, no se celebra solamente en México sino en todo el mundo.

La Virgen de Guadalupe es una advocación mariana que tuvo origen en el siglo XVI, diez años después de la caída de Tenochtitlan en 1521.

A nivel mundial, la aparición más antigua que reconoce la Iglesia Católica de la Virgen María es precisamente la de la Virgen de Guadalupe en México. Posterior fue la de la Virgen de Lourdes pero hasta el siglo XIX (1858), en Francia, y después la de la Virgen de Fátima en Portugal en 1917.

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