/ viernes 28 de agosto de 2020

Humanitas: arte y pasión

La leyenda de Camelot es parte del mito artúrico medieval de origen Celta y de las islas Britanicas, en donde se narra la leyenda del rey Arturo y los Caballeros de la mesa redonda. Esta leyenda nos cuenta entre otras la historia de Lancelot, un apuesto caballero al que el rey Arturo le confió que trasladara a su prometida lady Ginebra, a Camelot para casarse con ella. En el camino una tormenta detiene la cabalgata de los apuestos personajes, Ginebra y Lancelot se enamoran. Ese affaire más tarde producirá consecuencias entre Arturo y Lancelot y pronostica la caída del reino de Camelot.

Dentro de esta saga medieval se cuenta la leyenda de Lady Shalott, una mujer que sufre un hechizo y queda atrapada en una torre rodeada de agua, sin poder mirar al exterior, solo puede mirar a través de un espejo de lo contrario moriría. Sus días los pasaba tejiendo tapices con las escenas que imaginaba o que ocurrían en las afueras del castillo de Camelot.

El poeta inglés Alfred Tenysson, le dedicó un poema en el que narra cómo esta mujer se enamora de Sir Lancelot, al que solo puede mirar a través del reflejo de un espejo y escucha su andar y sus cantos. Lady Shalott imagina el mundo exterior como las sombras del mundo. Pero un día al escucha el andar del apuesto caballero y mirarlo en el reflejo, no resiste más el encierro, y olvidando el maleficio se asoma por la ventana para admirar a Sir Lancelot.

Tenysson describe como este enamoramiento, esta pulsión romántica, la hace salir de su encierro y a sabiendas que va a morir sale en busca de aquel caballero. Describe como toma una barca para salir en la que escribe su nombre, y navega río abajo hacia Camelot y de acuerdo a la maldición ella muere antes de llegar al palacio de Camelot. Las personas que la encuentran advierten que era una mujer bellísima.

El pintor británico John William Waterhouse perteneciente al romanticismo pintó varias obras describiendo este mito de Lady Shalott. Las obras narran la vida encerrada de la mujer y después su liberación al abandonar su encierro en busca de la pasión y el amor, con lo que encontrará finalmente la muerte. Esta imagen habla sobre la condición femenina durante la época victoriana, en la que las mujeres se revelan al “encierro” y salen en busca de su libertad e identidad femenina. Otro artista también explora en sus obras el mito, se trata de Willian Holman Hunt quien pinta a Lady Shalott en el encierro y mirando al espejo. En los dos casos los artistas presentan a una mujer que su belleza radica en la fuerza y el sacrificio que realizan para recuperar su libertad en este mundo.

Waterhouse pinta una obra en la que aparece una bella mujer pelirroja, vestida de blanco en una balsa en la que aparece un hermoso tapiz bordado, unas cadenas rotas, tres velas apunto de apagarse y un crucifico símbolo del sacrificio, todo esto rodeado de una descripción minuciosa de la naturaleza y las luces y reflejos del agua del río. En el romanticismo decimonónico los artistas cultivaron los mitos como una representación de lo real.

bobiglez@gmail.com

La leyenda de Camelot es parte del mito artúrico medieval de origen Celta y de las islas Britanicas, en donde se narra la leyenda del rey Arturo y los Caballeros de la mesa redonda. Esta leyenda nos cuenta entre otras la historia de Lancelot, un apuesto caballero al que el rey Arturo le confió que trasladara a su prometida lady Ginebra, a Camelot para casarse con ella. En el camino una tormenta detiene la cabalgata de los apuestos personajes, Ginebra y Lancelot se enamoran. Ese affaire más tarde producirá consecuencias entre Arturo y Lancelot y pronostica la caída del reino de Camelot.

Dentro de esta saga medieval se cuenta la leyenda de Lady Shalott, una mujer que sufre un hechizo y queda atrapada en una torre rodeada de agua, sin poder mirar al exterior, solo puede mirar a través de un espejo de lo contrario moriría. Sus días los pasaba tejiendo tapices con las escenas que imaginaba o que ocurrían en las afueras del castillo de Camelot.

El poeta inglés Alfred Tenysson, le dedicó un poema en el que narra cómo esta mujer se enamora de Sir Lancelot, al que solo puede mirar a través del reflejo de un espejo y escucha su andar y sus cantos. Lady Shalott imagina el mundo exterior como las sombras del mundo. Pero un día al escucha el andar del apuesto caballero y mirarlo en el reflejo, no resiste más el encierro, y olvidando el maleficio se asoma por la ventana para admirar a Sir Lancelot.

Tenysson describe como este enamoramiento, esta pulsión romántica, la hace salir de su encierro y a sabiendas que va a morir sale en busca de aquel caballero. Describe como toma una barca para salir en la que escribe su nombre, y navega río abajo hacia Camelot y de acuerdo a la maldición ella muere antes de llegar al palacio de Camelot. Las personas que la encuentran advierten que era una mujer bellísima.

El pintor británico John William Waterhouse perteneciente al romanticismo pintó varias obras describiendo este mito de Lady Shalott. Las obras narran la vida encerrada de la mujer y después su liberación al abandonar su encierro en busca de la pasión y el amor, con lo que encontrará finalmente la muerte. Esta imagen habla sobre la condición femenina durante la época victoriana, en la que las mujeres se revelan al “encierro” y salen en busca de su libertad e identidad femenina. Otro artista también explora en sus obras el mito, se trata de Willian Holman Hunt quien pinta a Lady Shalott en el encierro y mirando al espejo. En los dos casos los artistas presentan a una mujer que su belleza radica en la fuerza y el sacrificio que realizan para recuperar su libertad en este mundo.

Waterhouse pinta una obra en la que aparece una bella mujer pelirroja, vestida de blanco en una balsa en la que aparece un hermoso tapiz bordado, unas cadenas rotas, tres velas apunto de apagarse y un crucifico símbolo del sacrificio, todo esto rodeado de una descripción minuciosa de la naturaleza y las luces y reflejos del agua del río. En el romanticismo decimonónico los artistas cultivaron los mitos como una representación de lo real.

bobiglez@gmail.com

ÚLTIMASCOLUMNAS