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Comunidades Mayas reciben el 2017 con festejos austeros

  • Redacción
  • en República

Con tamalitos y encuentros familiares en los que prevalecerán la austeridad y las tradiciones, festejarán los habitantes de las zonas mayas de Quintana Roo el Año Nuevo.

En contraste con un convivio en la zona hotelera de Cancún, que llega a costar hasta 40 mil pesos, las familias del municipio Lázaro Cárdenas preparan festejos para fin de año en los que comerán tamales colados, algo muy típico en la esta parte de la zona maya.

Asimismo, en el centro de Quintana Roo, en el municipio de Felipe Carrillo Puerto las familias se alistan para la llegada del 2017 en un ambiente 100 por ciento familiar.

Sin embargo, para las personas que viven en las comunidades más alejadas y marginadas de este municipio, el inicio del 2017 será como cualquier otro día, aseguró doña María Luisa Cauich Puc, de la comunidad maya de Chancaj, Veracruz.

En la zona sur del municipio de Lázaro Cárdenas, cerca de los límites con el estado de Yucatán, las amas de casa ya comenzaron a organizarse para comprar el pollo, masa, manteca, hojas de plátano y todos los demás ingrediente para elaborar sus tamales.

En San Francisco, San Cosme, Naranjal, San Juan de Dios y Constituyentes del 74, las mujeres afirman que no gastarán mucho debido a que tienen pollos de patio que criaron con anticipación, además de que los ingredientes, como masa y hojas de plátano, los tienen a mano.

“Si acaso vamos a comprar refrescos, aunque también podríamos hacer alguna bebida típica de la zona maya para completar la cena de año nuevo”, dijo en lengua maya una de las señoras.

En tanto, en la zona norte del municipio, que tiene a la isla de Holbox como punto de referencia mundial, las familias preparan otro tipo de actividad debido a que ahí hay muchos creyentes de iglesias protestantes.

“Aquí en Chiquilá la mayoría de la gente acude a despedir y recibir el año nuevo en los templos cristianos, pero, como todo, hay otros que arman la pachanga con comida y abundante cerveza”, sostuvo otra señora de esta comunidad porteña.

Por su parte, doña María Luisa Cauich Puc, de la comunidad maya de Chancaj, Veracruz, señala que realizar un convivio representa un gasto alto para las familias de las comunidades en donde viven al día con lo vender en estas épocas, ya sea maíz, calabazas, pepita o chile habanero, lo que representa el gasto del día.

“En el pueblo no festejamos el Año Nuevo porque sólo es un gasto y aparte para muchas familias es como un día cualquiera, porque no tenemos un empleo con el que podamos sustentar o solventar el convivio”, dijo.

“Probablemente vendrán nuestros hijos de visita y convivirán con nosotros y tendré que ver que van a comer con algún animal de patio de los que tengo aquí, así nada más será, porque comprar no puedo porque no tenemos dinero para hacer una fiesta”, añadió.

Por su parte, otro habitante de la comunidad, Don Pablo Uc Balam, refiere que en las comunidades mayas no existen los preparativos para la fiesta.

“Es el mero día que nos reunimos los que aún tenemos un poco de fuerza para ver con qué contamos para poder preparar nuestros alimentos con los animales de traspatio que criamos y algunas legumbres que cosechamos”, aseguró.

Destacó que la economía de las familias no da para más.

“No podemos darnos el lujo de comprar pavos o alimentos extras, sin embargo eso no quita el deseo de convivir entre los familiares que aún vivimos”, apuntó.

En Cancún, el sector restaurantero y de centros nocturnos se preparan para la cena de Año Nuevo con festejos para los miles de turistas que se encuentran en la ciudad y residentes.

Además, los hoteles que operan bajo el esquema “todo incluido” también preparan actividad especial para despedir y recibir un año.

En promedio, los precios para las cenas van desde los 500 pesos, hasta los 2,500 por comensal e incluyen paquete de festejo, uvas y copas de vino para el brindis.

Asimismo, en las discotecas y centros nocturnos se ofrecen paquetes que llegan a costar hasta 3 mil pesos por persona que incluye la entrada al lugar, el show, una playera especial y barra libre con servicio al amanecer para que la gente pueda ver el primer rayo de sol del año.