La policía rusa quiere interrogar a Navalni en Alemania

A pesar de las amenazas de sanciones, hasta ahora Rusia ignoró los llamamientos de los países occidentales para que se investigue el caso

Antoine Lambroschini | AFP

  · viernes 11 de septiembre de 2020

Foto: AFP

La policía rusa anunció el viernes que quiere interrogar en Alemania al opositor ruso Alexéi Navalni, víctima de un envenenamiento por un agente nervioso, según Berlín, unas acusaciones que Moscú considera anti-rusas e infundadas.

A pesar de las amenazas de sanciones, hasta ahora Rusia ignoró los llamamientos de los países occidentales para que se investigue el caso.

El departamento de transporte del ministerio del Interior de Rusia solicitará que "los investigadores rusos puedan asistir a las actividades de los investigadores alemanes" sobre el oponente ruso y "hacerle preguntas adicionales", indicó un comunicado, después de que Navalni saliera del coma el lunes.

Este organismo se encarga de las investigaciones "preliminares" presentadas como rutinarias por el hecho de que el principal oponente del Kremlin se sintió mal cuando viajaba en un avión.

Para Moscú, sin embargo, no hay indicios de que se haya cometido un crimen.

El opositor, que fue hospitalizado en Alemania, fue envenenado, según sus partidarios, el 20 de agosto en Siberia donde investigaba la corrupción del gobierno en el período previo a las elecciones locales del 13 de septiembre.

Rusia ya había pedido a Berlín que le entregara todo su expediente sobre el oponente ruso, incluyendo los análisis de un laboratorio militar alemán que identificó en el cuerpo de Navalni una sustancia de tipo Novichok, un agente nervioso desarrollado por la Unión Soviética.

Las autoridades rusas afirman que sus análisis, realizados durante la hospitalización del oponente en Omsk (Siberia), antes de su traslado a Alemania, no revelaron ninguna sustancia tóxica y cuestionaron la veracidad de la información alemana.

- Sustancia "militar" -

"No puede haber un proceso penal [en Rusia] sobre la base de análisis realizados por el lado alemán, y menos si se llevaron a cabo en un laboratorio del ejército alemán", dijo el viernes el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

Para el jefe de la diplomacia rusa, Serguéi Lavrov, Alemania está "ocultando cuidadosamente" los datos que dice tener.

La fiscalía de Berlín dijo el viernes que recibió instrucciones para responder a la "solicitud de ayuda legal" de Moscú, incluyendo información sobre la salud del opositor, si éste está de acuerdo.

Por su parte, la Unión Europea amenaza con imponer sanciones a Rusia y Alemania ya no descarta que el caso afecte al proyecto de gasoducto rusoalemán Nord Stream 2, si Moscú no pone en marcha una investigación creíble.

El secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, consideró que el intento de asesinato fue probablemente orquestado por "altos funcionarios rusos", unas acusaciones "absurdas", según Rusia.

El ministerio de Asuntos Exteriores ruso dijo esta semana que el gobierno alemán estaba usando el caso Navalni para "desacreditar a Rusia en la escena internacional".

También dijo que la negativa de Berlín a atender las solicitudes rusas de acceso a la investigación alemana se consideraría una "provocación grosera y hostil".

Varios oponentes u opositores al Kremlin fueron envenenados en los últimos años. En cada ocasión, Rusia rechazó las acusaciones en su contra, mientras que las potencias occidentales dijeron que tienen pruebas irrefutables.

El agente nervioso Novichok ya fue utilizado contra el exagente doble ruso Serguéi Skripal y su hija Yulia en 2018 en Inglaterra. Según las autoridades británicas, el GRU, la inteligencia militar rusa, es el principal sospechoso.

Ese caso ya dio lugar a sanciones contra Rusia.

Alexéi Navalni se convirtió en los últimos años en el principal opositor al Kremlin al publicar investigaciones sobre la corrupción de las élites rusas y del entorno del presidente Vladimir Putin.

La organización de Navalni, el Fondo Anticorrupción, se concentra en las elecciones locales y regionales para presentar o apoyar a candidatos susceptibles de vencer a los del partido gobernante, Rusia Unida.

Esta estrategia tuvo cierto éxito en septiembre de 2019, durante la elección del parlamento de Moscú, y los partidarios de Navalni esperan repetir el éxito en las elecciones del domingo en unas 40 regiones.